Por: José Francisco Peña Guaba

Las estrategias sanitarias contra el Covid 19, en todo el mundo, son muy similares y siguen, inicialmente y a grandes rasgos, los protocolos de la Organización Mundial de la Salud o de otros entes similares. Sin embargo, subsisten especificidades que dotan al tema de mucho interés. Se resaltan aquí algunas de ellas.

Resulta indiscutible que, hasta ahora, pese a la situación en algunos países americanos, la tasa de propagación de la enfermedad se mantiene en altos niveles pero, al mismo tiempo, los servicios de salud han logrado mantenerse funcionando dentro de su capacidad. En consecuencia, como reconoce la Organización Panamricana de la Salud, el mantenimiento del nivel actual de transmisión y su disminución deben ser el objetivo general de las iniciativas actuales de respuesta de los países.

No obstante, el problema verdaderamente grave de la pandemia es el extraordinario impacto socio-económico actual y potencial.

El daño provocado por las medidas de distanciamiento social se refleja ya en los datos económicos del primer trimestre del año, que muestran declives muy pronunciados del producto interno bruto en varios países de la región y, de hecho, en todo el mundo.

Para controlar la pandemia se requiere asumir medidas demasiado estrictas para la actividad económica, de manera que sectores de poder reclaman suavizar esas medidas. Pero al hacerlo, crecen las posibilidades de contagio y la economía vuelve a verse amenazada.

Esto provoca una presión creciente sobre los liderazgos políticos, que deben encontrar soluciones urgentes a problemas que, por definición, no son momentáneos ni se agotan en el corto plazo. Un punto de apoyo importante para lograr la apertura económica y controlar la pandemia puede obtenerse del análisis de las estrategias de salud aplicadas por diferentes países.

Vale considerar, en principio, esto en cuanto a los aspectos comunes de las estrategias de salubridad, se siguieron las prácticas utilizadas en Wuhan, China: estado de emergencia o excepción, cuarentenas, pruebas, aislamiento individual y social y medidas de higiene. A este conjunto inicial de medidas varios países crearon iniciativas interesantes, cuyos efectos deberían tenerse en consideración en el caso dominicano.

En Argentina se confeccionaron Protocolos Sanitarios por Area de Actividad. Contienen indicaciones precisas de cómo deben actuar los responsables de aeropuertos, agencias de viajes, turismo, recepción y alojamiento de huéspedes, agricultura, transporte de pasajeros, establecimientos gastronómicos y, en fin, más de 50 áreas económicas diferentes cuentan cada una con su protocolo de actuaciones.

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