YRA RADIO.- Una mujer que fue sorprendida vendiendo pollo asado por la Policía Nacional, en el toque de queda dijo en llanto a los agentes que lo hacía por que no recibe ayuda del Gobierno y porque “se estaba muriendo del hambre”.
Los agentes ante la desesperación y los llantos de la mujer precedieron a no apresarla y aconsejarle que no lo haga en los horarios establecidos en el toque de queda.
Algunas personas intervinieron para calmar a la mujer que lloraba y no entendía que no le pasaría nada.
